El talk show es un formato televisivo donde -normalmente- gente desconocida expone sus problemáticas de índole personal, familiar, o social. En las pantallas mexicanas hemos visto aparecer y desaparecer ejemplos de este formato, algunos paródicos y emblemáticos como 'Hasta en las mejores familias', o violentos y morbosos como 'Laura en América'. Este formato parte de una idea interesante: compartir públicamente -a través de la televisión- una problemática y hablar -a manera de terapia. Digamos, a través de personas dispuestas a compartir su experiencia, se pueden visibilizar y guiar en problemas como la violencia intrafamiliar y de género, conflictos interpersonales, injusticia en conflictos jurídicos, o cualquier otro desencadenado por la pobreza. Más allá de las razones que motivan a los panelistas -muchas veces con problemas de carácter privado o íntimo- de manera pública, el papel que la sociedad civil juega -y podría jugar- con este tipo de programas es interesante para el análisis y la reflexión.
En primer lugar, 'Laura', el actual programa de Laura Bozzo en el Canal de las Estrellas tiene algunos rasgos que marcan una diferencia entre sus programas anteriores, y dándole un tono más "social". Ella -como un catalizadora- apoya no sólo en la atención psicológica y jurídica para la resolución del conflicto, sino que también brinda apoyos educativos y económicos -como equipar casas con electrodomésticos y tecnología. Este tipo de apoyos podrían ser vistos claramente como un asistencialismo donde -por ejemplo- los apoyos económicos fomentan el comercio informal -como puestos de comida o venta ambulante de dulces-, en lugar de modificar la situación de los panelistas favorecidos. Se les "regalan" cosas, sin garantizar que su calidad de vida mejore.
El caso anterior proviene de una televisora privada. Tal vez pensaríamos que en la televisión pública tendría ejemplos que capitalizaran la naturaleza de servicio público del formato. En España, el programa 'Entre todos' ha desatado un sinnúmero de polémicas -desde su manera de retratar a un país en crisis, la manera en que intentan resolver los problemas con asistencialismo, o el tono sumamente sentimentalista de mostrar las desgracias de la gente. Este programa se transmite en la cadena pública de televisión. Ciudadanos se ponen en contacto, exponen su problema o plantean un proyecto productivo; la presentadora abre los micrófonos y miembros de la audiencia ofrecen distintos tipos de apoyo. Muchas veces los proyectos carecen muchas veces de planeación; son ideas de gente en paro, pero que no tienen asegurado ningún éxito. Otras veces, simplemente la ayuda se limita a un apoyo económico a manera de manutención para las personas que se encuentran en una condición económicamente complicada.
En ambos casos, los programas apelan al apoyo de la sociedad civil para la resolución de problemas sociales, de índole público. La propia Laura Bozzo promueve dentro del programa una "fundación" y hace mención a la misma Fundación Televisa -la división de responsabilidad social corporativa de la empresa mediática.
El punto está en el acercamiento al formato. Estamos acostumbrados a talk shows morbosos, que exponen la miseria económica y humana en televisión, que utilizan el sensacionalismo y el sentimentalismo como arma de entretenimiento. Los problemas que se muestran en pantalla no se resuelven en una hora de programa, sino que implica una modificación a la estructura social de las causas que los originan. Estamos en camino para ver a la televisión como una herramienta para visibilizar y discutir problemáticas sociales, donde la audiencia se sienta identificada, sensibilizada, y empática a los otros.
Como siempre, una perspectiva diferente; esta vez, los Talk shows.
ResponderEliminarEn lo personal, no veo que estemos en camino de cambiar nuestra televisión, pero sí es muy interesante cómo diferentes sectores científicos y sociales aprenden a usar herramientas, antes conocidas sólo para el entretenimiento y la publicidad, como objetos para el estudio -la Antropología audiovisual es un ejemplo.
La capacidad de analizar la televisión como tú la propones me parece una muestra de la creatividad científica que se puede lograr para acercarse a nuevos conocimientos sociales, sobre todo en el estudio de este medio donde convergen varios poderes.
Un placer leerlo otra vez.
En efecto, un tema es el camino que todavía nos toca pasar para mejorar nuestros contenidos en televisión -en este caso.
EliminarEl análisis de la tele creo que va más allá de lo elevado o la "alta cultura", sino acercar el conocimiento a cualquier tipo de formato o medio de comunicación.
Gracias por tu comentario. :)
Mientras leía intentaba pensar en un ejemplo de este formato donde se hiciera algún bien a la sociedad. No se me ocurrió ninguno. Lo que si puedo decir es que cualquier programa donde expongan problemas tan serios y los intenten arreglar en una hora es puro circo. Habría que pensar en alguna forma en que se pudieran hacer visibles estas problemáticas sociales y se propusieran soluciones reales. Debe de haber alguna forma de hacerlo.
ResponderEliminarYo también estoy seguro que debe haber alguna forma; ojalá algún día veremos que sí se puede hacer; todo es cuestión de el tono del programa. ;)
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